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Historia

Posta Los Talas

Las tierras del paraje Los Talas, perteneció en sus orígenes a la extensa estancia del Totoral, que formara Pedro Luis de Cabrera, hijo del fundador de Córdoba, Jerónimo Luis de Cabrera. Cuando falleció, sus tierras fueron divididas entre sus sucesores, en tres grandes estancias: la del Totoral Grande (actual Villa del Totoral), Totoral Chico, y La Curtiduría. De esta última heredad surgió la estancia de Los Talas, que primitivamente era solamente un puesto de esa estancia.

Acceso a Posta de los Talas

La Curtiduría fue heredada por Antonia de Cabrera, esposa de Cristóbal de Garay y Saavedra, que fue gobernador del Paraguay. Alrededor de 1770 eran dueños de Los Talas, Gregorio Salvador Moyano y Cabrera, y su esposa Juana Deza Moyano. De su numerosa prole, heredó esas tierras una de sus hijas, Norberta Moyano Deza, que desposó a Gorgonio Antonio González Espeche. Esa fue la época en que cobró brillo la estancia Los Talas, siendo los miembros de la familia González Moyano prestigiosos vecinos del lugar durante mucho tiempo.

No se sabe con precisión cuando comenzó a funcionar el establecimiento como posta, aunque ya existía en 1830. Luis González Warcalde, actual descendiente de los dueños de la Posta Los Talas, recuerda que según una tradición familiar, vieron pasar la galera que conducía al General Juan Facundo Quiroga a su trágico destino de ser asesinado en la cercana Barranca Yaco, a manos de la partida conducida por el capitán Santos Pérez, por orden de los hermanos Reinafé.

También, el general Manuel Oribe habría permanecido varios días en Los Talas, para reponer su caballada cuando a principios de 1841 iba en persecución de las fuerzas dispersas de la Coalición del Norte.

Un viajero alemán von Tschudi, recuerda su paso por la Posta Los Talas, en 1858, aunque se limita a dejar constancia de que fue mal atendido, haciendo un positivo comentario sobre el paisaje circundante.

En 1871, cuando era propietario de la Posta Los Talas, Belisario González, se produce la llegada del trazado del Ferrocarril Central Norte. Como era un hombre progresista, González dona los terrenos para la estación del ferrocarril, proponiéndose fundar la Villa Alvear, que actualmente es el pueblo de Sarmiento.

Desde la llegada del ferrocarril, la posta perdió su función, quedando actualmente sólo ruinas venerables de ese pasado.

Nacimiento

En el año 1874 nace el pueblo de Sarmiento, fecha en que fue inaugurado el tendido del ferrocarril de Córdoba a Tucumán. La población se estableció alrededor de la estación ferroviaria y de los rieles del tren. En su acceso norte y en el Camino Real se encuentra un añoso ejemplar de algarrobo; este árbol fue testigo silencioso de los sueños de libertad de muchos de nuestros patriotas, en su sombra cobijó a San Martín en su paso para hacerse cargo del Ejército del Norte, a Lavalle y a Facundo Quiroga antes que encontrara su muerte en Barranca Yaco.

Luego abrazaría a los obreros del riel y a sus ansias de progreso y mas tarde a los inmigrantes europeos que llegaron en busca de trabajo y paz. El ferrocarril dió un impulso decisivo a la zona, sirviendo de enlace a los pueblos vecinos, especialmente Totoral y poblados de las Sierras de Ischilín.

Muy cerca de las instalaciones ferroviarias se estableció un molino harinero (1899), donde se compraba y vendía casi toda clase de cereales; rodeando la Estación Sarmiento había galpones que servían para acopio de granos, especialmente maíz y trigo. El ferrocarril fue un medio de comunicación y de transporte moderno y rápido, si lo comparamos con los carros y carretas de la época anterior.

A sus playones llegaban vagones cargados con adoquín de granito para ser transportados a Córdoba, Rosario y Buenos Aires para empedrar sus calles. También se transportaba la producción ganadera, terneros y novillos se llevaban a Buenos Aires. Alrededor de 1930 la actividad mercantil alcanzó un considerable desarrollo en Sarmiento, había por entonces almacenes de ramos generales, herrajería, hotel, mensajería y usina.

El hotel funcionó desde 1880 a 1940, a él llegaban numerosos pasajeros, especialmente los que venían en el tren nocturno. La oficina de Correos y Telégrafos de la Nación se instaló en el año 1899; aquí se dividían las líneas telegráficas, una hacia Deán Funes y la otra hacia Villa del Totoral.

El 20 de febrero de 1890 se crea por Decreto del Poder Ejecutivo de la Provincia, una Escuela Elemental Mixta. Los orígenes del Dispensario se remontan al año 1945 cuando por una gestión vecinal se instaló uno en una habitación de un vecino de la localidad; en el año 1970 se inaugura el edificio actual.